lunes, 30 de julio de 2012

Sospecho


Te sospecho.
Y pienso que eres para mí.

No te entiendo ni conozco, te percibo y sueño.
Canto al tiempo y miro al cielo.

Trato de no ahogarme en tu espejismo
y sin querer, te miro.
Llamas mi vacío.

Contemplas y afirmas sin sentido.
Pero con ese latido tan tuyo y tan mío.
Ese que no olvido.

Nada gano y sin querer te espío.
Te hablo en código
río contigo.

Imagina mi sonrisa al contemplarte vivo.
Y no sólo ese espejismo que vi pasar en otros
y nunca se quedo conmigo.

Mil veces gracias
Por gritarme que el destino nunca es.
Que las palabras son un desafío.

Por hacerme sospechar lo que yo ya había vencido.
Seamos  instantes que perduran
coincide conmigo.
Sospecha que para esto vivimos.

domingo, 13 de mayo de 2012

Las medias tintas.


Frágil recuerdo de astuto intento.
Tibio el mensaje que en el mar pierdo.

Inofensivas decisiones me juzgan
esperanzadas en hacer lo correcto.

Cambiando cursos de vida enteros.
Y el mío aquí, congelado en la prudencia.
En el vacío de la inercia.

En medias tintas nada entiendo
Y me niego a escribir con sangre lo que siento.

A muchachas como yo suele ser obvio.
A instantes como tú se vuelve complicado.

No miraste en realidad
cuando me hablaste despacio.

No sabías quien era yo ni lo que habías provocado.

Apura el paso
Déjame atrás sin futuro ni pecado.

Frena el agua que por derecho es tuya,
ahógate en el desierto.

La razón es el espejismo más bello.

Soy apatía en tus vientos
Soy altura sin tu vértigo

Ahora tibio insulto
a esa flecha que lanzaste
desde tu castillo andante
a este corazón etéreo.

Un juego.

Darle al blanco de  la oscuridad.
A ese brillo de tu azar.

Fían  osados recompensas de piedra
aunque al final el carbón también se quema.

Quién podrá decirme
Qué razón tomé
Para inaugurar promesas.

Para desear ahora
Lo que no comprenderías.

Qué ironía, puesto que estas dos vidas mías
Se contradicen en sueños de otoño
En cálidas camas conocidas.

Astuto es cierto,
tu serio y casi verdadero intento.

El amor no es juego.
Y has decidido ganar a toda costa.

Un aplauso por tu desempeño.

Por tu voluntad de hierro.

Pues la flecha que arrojaste atrás sin mirar
Ha dado en el blanco de mi obscura soledad.
Ha hundido el veneno de dudar.

Tú eres caballero andante
probando tu honor a cada instante.

Yo soy  la lluvia enamorada de tu pelo.
Soy la bruja de todos los cuentos.

Un adiós cuando no obtuviste lo que
tristemente era sólo tu intento.

Al mar regreso y espero
Que las olas del destino
Me lleven hacia otros desiertos.

Adiós mi bello intento
Adiós caballero.















miércoles, 4 de abril de 2012

La pregunta incorrecta.



Ese largo sostenido antes de que la melodía arranque.
Parece a estas horas, interminable.

Me tensa para hacer más presente el principio del final.
Una nota larga que no descansa.

Atenta en mantener mi atención cautiva.
Cómo quién hechiza.
Me inspira un no sequé de epifanía,
Me hace preguntarme;
Qué seguirá después y si es así cómo deseo vivir la obra de mi vida?
Si la melodía que a punto está
Me hará el alma vibrar?
Tantas veces ha detenido su andar
Y vuelve a la nota larga
Cómo si no quisiera terminar.

Y pregunto al mar de mis esperanzas si he encontrado la verdad?
Un modo aunque sea cercano de no errar.
De quitarme estas ansias y el temor a fracasar.

Y algo me dice que la pregunta está mal.
Que no sucederá nada mientras no logre liberar.
Mientras no baile con la música que implícita está.

Mientras no sea digna de hallar.

Si la melodía que a punto está
Se niega a empezar.
Cantaré un conjuro que el viento te llevará.

Un suspiro te detendrá y yo estaré lista
Para olvidar.

Esta tensión en la que escucho la  vida pasar.
Me ha cansado y me deja en noches sin desear.
Cautiva mi esperanza y en tiempos la maltrata,
La olvida y se confía, sin advertir que es furia por la vida lo que más ansía.

¡Valentía, querida!
 Por si la nota larga no trae la respuesta que pedías.

domingo, 29 de enero de 2012

Esta intuinción.


Esta intuición me engaña.
No planea vivir el alba
y crece por si sola contra marea.

Cautiva instantes brillantes.
Gotas suaves que cuelga encantada.
La luz que por ellas pasa es su aire de esperanza
y el reflejo de su alma.

Esta intuición calma.
Comienza por dar alas  que esconde junto a la almohada.
Cree que no existen jugadas
y  crece como hierba santa
sin táctica ni recelo.

 A veces sola imaginando el cielo.

Sonríe como si nada.
Espera tan paciente arrebatada…
Soñando el destino de sus ojos.

Contemplando la vida inmensa,
que se toma sus reservas y contradice sus misterios,
que hace de la duda lo más bello.

Una intuición sana.
Se debe al frío que la prudencia guarda.
Y la mía se cobra el calor de  inspiraciones altas.

Camina en el pasado descalza
Pues aún entre la maraña
Roza la dulzura vieja.

Esta intuición vive en los detalles de los rostros
Que observa asombrada.

Inventa giros impredecibles
cuando quiere darse un respiro.
Besa los destellos de luz mirando al sol
hasta quedarse medio ciega.

Esta intuición me salva y me condena.
Seré siempre un vaivén de raíces y promesas.
Un suspiro  de aires de inocencia,
insaciable contradicción poética.