domingo, 29 de enero de 2012

Esta intuinción.


Esta intuición me engaña.
No planea vivir el alba
y crece por si sola contra marea.

Cautiva instantes brillantes.
Gotas suaves que cuelga encantada.
La luz que por ellas pasa es su aire de esperanza
y el reflejo de su alma.

Esta intuición calma.
Comienza por dar alas  que esconde junto a la almohada.
Cree que no existen jugadas
y  crece como hierba santa
sin táctica ni recelo.

 A veces sola imaginando el cielo.

Sonríe como si nada.
Espera tan paciente arrebatada…
Soñando el destino de sus ojos.

Contemplando la vida inmensa,
que se toma sus reservas y contradice sus misterios,
que hace de la duda lo más bello.

Una intuición sana.
Se debe al frío que la prudencia guarda.
Y la mía se cobra el calor de  inspiraciones altas.

Camina en el pasado descalza
Pues aún entre la maraña
Roza la dulzura vieja.

Esta intuición vive en los detalles de los rostros
Que observa asombrada.

Inventa giros impredecibles
cuando quiere darse un respiro.
Besa los destellos de luz mirando al sol
hasta quedarse medio ciega.

Esta intuición me salva y me condena.
Seré siempre un vaivén de raíces y promesas.
Un suspiro  de aires de inocencia,
insaciable contradicción poética.